Un cuerpo de partes
travestidas ciénagas de los ojos de colores,
la espalda que acuña el acero,
la columna vertebral liberada,
en el vigor de sus venas,
descienden los pecados que asustan
con la diestra de un animal,
mudándose en cabeza de hembra,
el cuerpo del guerrero que escucha
al alma de un macho,
un destino rocoso
alcanza la senda de sus sentidos.
necesita...
saber todo,
conocer todo,
escuchar todo,
y en un canto de alabanza
se arroja al mar,
y en sus propias heridas
cura la dulce aurora,
el amor que aspira.
caen los rallos solares
plagiando la tierra
en ondas negras,
de bellos cuerpos,
nacen bajo ella.
miles de voces
se sienten en las dunas cercadas,
de carne, de huesos,
de triples saltos mortales,
son el arrullo a la caricia,
a la invasión del tiempo,
que acuño sus pieles,
y en los sueños
libres guerreros,
batían sus almas,
perpetuando sus muertes
como alimento del loto,
vagabundos en el reino del olvido,
y en el deseo...
el macho amamanta a la fémina.
una dimensión ciega,
perpetua el encuentro,
la curiosidad del ser
llena los rojos afilados,
cachos de carne,
criatura inventada,
despierta en el acecho de la noche
para atacar sus propias convicciones,
devora sus partes mas anidadas
la presencia del ser
como absoluta imagen,
donde los luceros
forman la guía de su escudo.
una protección no deseada
se enfrenta a los miedos
de la horas ocultas,
y se ofrece inmortal
en la hostilidad del desnudo
que huye de su corazón,
y a medio camino,
se da cuenta...
es extranjero del propio cuerpo,
abre sus manos al viento,
conquistando una vez mas,
el cielo que un día invadió,
bajo el seudónimo del salvador.
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